Balancear la plenitud y el trabajo de oficina

El otro día estaba viendo una película llamada Office Space que presenta una visión oscura y cínica del trabajo en oficinas. En esta comedia negra vemos muchísimos cubículos que se tragan a los personajes por una injusta confusión entre la eficiencia y la eficacia con el estrés y la presión.

 

 

Naturalmente, la película trata sobre los personajes queriendo escapar de ese sistema. ¡Nadie quiere sentirse encerrado en su trabajo! Por suerte, yo pude reírme de la película sin sentir la claustrofobia de que yo también trabajo en una oficina, porque mi espacio de trabajo es diferente.


En Switch nos hemos atrevido a demostrar que existe un modelo distinto de trabajar que balancea la plenitud y la productividad, nosotros creemos que las personas felices y plenas son mejores en sus trabajos y alcanzan mejores resultados.


¿Y eso cómo se hace? Vean el siguiente clip, a ver si se hacen una idea de lo que se debe cambiar, luego les contaremos cómo trabajamos aquí en Switch.

 

 

Empatía, comunicación y necesidades.

Peter Gibbons, el personaje de la película, siente un desapego tremendo por lo que hace y solo tiene la motivación suficiente para hacer el mínimo esfuerzo. ¿Cómo podría llegar a ser él exitoso de seguir así? No podría, es imposible.

Para liberarlo, lo primero que debería hacer su empresa es eliminar la concepción piramidal bajo la que están enterrados sus empleados y empezar a comprenderse como un equipo de trabajo donde todos son esenciales.

En un equipo de trabajo podemos vernos como personas con sentimientos, necesidades y metas en la vida, solo así podemos intentar alinear estas tres cosas en busca de un método de trabajo que nos haga sentir plenos, motivados y saque a lucir lo mejor de nosotros.

Para que un equipo funcione, sus miembros deben confiar los unos en los otros, comunicarse, entenderse y encontrar metas comunes para alcanzar juntos. En lugar de trabajar entre extraños, la idea es hacerlo entre amigos comprometidos, para que juntos podamos motivarnos y crecer.

 

Objetivos y autonomía.

Una semana típica en Switch comienza con una reunión donde definimos lo que se debe hacer, las prioridades y las fechas de entrega. Luego cada miembro del equipo es autónomo y completo responsable de su trabajo.

Esto rompe con el horario tradicional de oficina, con el “llegar tarde” o “irse temprano”. En su lugar, cada miembro del equipo sabe lo que debe hacer y para cuando debe estar listo, entonces trabaja a su tiempo y conveniencia para alcanzar los objetivos.

La ventaja de trabajar por objetivos es que cada miembro del equipo percibe una verdadera propiedad de lo que hace y siente los beneficios directos de hacer bien su trabajo y terminarlo lo antes posible.

En lugar de trabajar para “que no me despidan”, mejor hacerlo para ganar más tiempo libre o para obtener mejores resultados y que eso implique mayores ingresos. ¡Eso si es motivación!

 

Productividad y diversión

El trabajo duro y bien hecho no deja de implicar esfuerzo y causar estrés, especialmente cuando hay mucho por hacer y se tienen altos estándares de calidad. Si dejamos que esta visión se imponga, quedaremos atrapados en una rutina pesada que es improductiva y nos hace sentir mal.

Por eso es necesario tener lugares dentro el mismo espacio de oficina para distraerse, divertirse o descansar. Una mente relajada es mejor para resolver problemas, es más creativa y más productiva que una mente estresada y con cansancio acumulado.

Hay que decirle ¡no! a los cubículos que solo sirven para aislarnos y cambiar esas paredes por juegos de mesa o conversaciones interpersonales. Así, siempre dan ganas de llegar a la oficina, aunque haya mucho que hacer, por que igual tendré oportunidad de divertirme y relajarme con mis compañeros de equipo.

Esta idea cambia muchísimo nuestros espacios de trabajo, los hace resistentes al estrés y crea un suelo fértil para que crezcan ideas y nazca la innovación.

 

Proyectos personales e innovación

Luego de implementar los tres primero puntos, terminamos con un equipo de personas empoderadas y efectivas, con la mente llena de ideas y con ganas de trabajar. En este punto es casi inevitable que empiecen a surgir proyectos personales e ideas atrevidas.

En Switch tenemos las fotografías de Leo, los bichitos de Mel, el shampoo de bicicletas de Jorge, el café de Andrés y mis clases de yoga, por mencionar algunos ejemplos.

Estos proyectos nacen en respuesta a nuestra motivación y talentos, son un indicador de plenitud y bienestar. Además, permiten que rompamos la rutina, lo que abre la puerta a ideas frescas y a la innovación.

Para pensar fuera de la caja hay que, efectivamente, salir de la caja. El trabajo no debe ser un impedimento al crecimiento personal, todo lo contrario. Los proyectos personales nos hacen mejores en nuestro trabajo y nos da una perspectiva fresca de las soluciones que podemos implementar.

El espacio de oficina debe permitir e incentivar los proyectos personales. Así nace la innovación, rompiendo los viejos esquemas.

 

 

Claro, que encontrar un balance entre la plenitud y el trabajo de oficina no es una tarea fácil. Requiere compromiso, confianza, empatía y un montón de cosas más. Pero, creemos que vamos por el camino correcto, somos muy diferentes a esa oficina de la película (se las recomiendo, está en Netflix o gratis en internet).

De algo si estamos seguros, Switch es diferente y eso nos hace mejores que una agencia digital común, porque no se puede hacer una maquila de buenas ideas o innovar haciendo siempre lo mismo. Para eso se necesita un sistema más ingenioso y humano.

Si quiere conocer más sobre nuestro trabajo y lo que podemos lograr por usted, acérquese a Switch y hablemos. Nos tomamos un café y conversamos, podrá pasarla bien y, a lo mejor, nos aliamos para hacer crecer su negocio. ¿Qué le parece?

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